¿Cómo es tu cepillo de dientes?

26 May
2016
Cómo es tu cepillo de dientes 1920

El cepillo de dientes es el instrumento de higiene oral por excelencia para limpiar dientes y encías. Además de realizar un correcto cepillado es importante elegirlo bien ya que existen numerosos modelos en el mercado según el tamaño, forma y textura de las cerdas. Lo más recomendable es usar los cepillos de cerdas suaves para evitar dañar el esmalte o irritar las encías pero dependerá de las características de cada persona.

Muy antiguamente se utilizan plantas o huesos de animales para la limpieza de los dientes. Fue en el año 1600 cuando se introduce el cepillo de dientes a Europa por parte de los mercaderes ingleses que viajaron a China. En un primer momento los europeos no recibieron con buen agrado el utensilio porque consideraban que la dureza de las cerdas era excesiva. Ya en el 1938 apareció el cepillo que se parece al de hoy en día, bajo el nombre de «cepillo milagro».

Tipos

Ambos cepillos, los convencionales (manuales) y los cabezales de los eléctricos, se dividen habitualmente en:

  • Duro. Sus cerdas son las más rígidas y se recomienda para personas que tienen una gran salud bucodental  y sin problemas de sensibilidad en los dientes o encías. Eso sí, no se debe ejercer demasiada presión porque dañan la boca más fácil que el resto de cepillos.
  • Medio. Es el que más se utiliza porque tiene una fuerza adecuada para quien posee una buena salud dental.
  • Suave. Está indicado para personas con dientes y/o encías sensibles o que no soportan utilizar el tipo medio. También es aconsejable para quien sufra gingivitis o alguna dolencia temporal.

Además de la anterior clasificación, encontramos cepillos más específicos como los de niños, los adaptados para después de una cirugía, los especiales para la ortodoncia o los interdentales.

Y también existen cepillos curiosos como los masticables o los que tienen una pequeña bola con pasta de dientes que no necesita agua. Se trata de cepillos desechables útiles para ocasiones puntuales o para los viajeros.

Sobra decir que no se debe compartir con los demás el cepillo de dientes por razones de higiene y riesgo de transmisión de enfermedades. Después de usarlo lo importante es enjuagarlo con agua, sacudirlo y dejar que se seque al aire.

Desde Sonrident Lugo te recordamos la importancia de cambiar el cepillo de dientes regularmente, sobre todo cuando las cerdas estén dobladas y/o desgastadas. Un tiempo orientativo que se suele fijar es reemplazarlo por uno nuevo cada seis meses.

 

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